El día 23 de marzo, se celebró en la universidad Pompeu Fabra Barcelona las I Jornadas de 'Comunicación, Lenguaje y Salud: Implicaciones en la práctica asistencial y empoderamiento del paciente crónico'. En esta cita, las familias con enfermedades poco frecuentes estuvieron representadas por Jordi Cruz, Delegado de FEDER Cataluña.

De la mano de la Dra. Rosa Estopà y el Dr. Manuel Armayones, Investigadores Principales del proyecto de RecerCaixa Juntos, y acompañados por 14 ponentes, participaron en este debate aportando información de cómo afrontan este tema desde sus ámbitos de actuación y qué iniciativas se llevan a cabo desde distintas entidades como el Hospital Italiano de Buenos Aires, la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), el Centro de Referencia Estatal de Enfermedades Raras (CREER) o la Escuela Andaluza de Pacientes (EAS). 

La herramienta clave que permite tener una mejor comunicación médico-paciente es la información que reciben y entienden estas personas que viven con una enfermedad crónica. “La comunicación es un esfuerzo”, y, sin embargo, es la base de las relaciones humanas. Este intercambio genera apoyo social, aumenta la satisfacción, produce autoconfianza, nos empoderar o nos “fortalece” para enfrentar juntos el reto que tenemos delante. La confianza, en este marco de interacción, se genera a través de la comunicación.

Durante el debate detectamos distintas barreras en la comunicación y hablamos de distintas estrategias que permitan llevar la comunicación entre médicos y personas afectadas a un plano de igualdad y estrategias que potencien la comunicación y el trabajo en equipo entre profesionales de la salud. Dentro de las barreras comunicativas destacaron las expectativas irreales que tenemos en cuanto a los avances de la medicina, la deshumanización o la sensación de la falta de tiempo que genera insatisfacción en las familias. ¿Qué demandan los pacientes? Empatía, trato digno, compresión, mayor accesibilidad a la información según las necesidades o estado emocional de cada persona, participar activamente en su proceso e implicar a los familiares en cuanto a las vivencias de la enfermedad. La alfabetización incluye saber moverse dentro del Sistema de Salud de forma responsable, la capacidad para informarse y participar de las decisiones propias en salud. ¿Todos quieren implicarse en salud? El deseo de participación va en función del rol y variables sociodemográficas. ¿Y cómo mejoramos la comunicación entre profesionales? Una forma de hacerlo usando las Tecnologías de la Información y Comunicación.

El reto es encontrar el equilibrio y dar a cada cual lo que necesita en el momento que lo necesite y tenemos que escuchar activamente las necesidades y preocupaciones de ambas partes para aumentar la satisfacción de la relación médico-paciente. El pilar es la comunicación, el intercambio de ideas, de emociones y de pensamientos. Por ello es importante la formación en habilidades comunicativas tanto del profesional sanitario como del paciente. Empatía y escucha son dos caras de una misma moneda, y son mucho más importantes que el conocimiento en un momento determinado.

Iniciativas como el proyecto de RecerCaixa “JUNTOS. Alfabetización para la Salud”, llevado a cabo por la UOC y la UPF, trabaja para conseguir este nivel de igualdad en la comunicación, una mejor comprensión de los textos de la documentación médica y una mayor seguridad y conocimiento de la enfermedad por parte de las personas afectadas, a la vez que reforzar la comunicación interdisciplinar e interinstitucional entre los profesionales de la salud.

Si sumamos esfuerzos, ganaremos más.

Si quieres saber más, puedes verlo aquí: https://www.upf.edu/es/web/medicina_comunicacio/healthcom-17

Alicia García Oliva y Regla María Garci Espejo

Última actualización: 12/05/2017.