El 20 de septiembre se conmemora el Día Nacional del Sarcoma en España y la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) se unen a la celebración de este día para mostrar su apoyo a quienes conviven con este tipo de cáncer poco frecuente.

Un sarcoma es un tumor maligno que surge en los huesos o en los tejidos blandos del organismo, que conforman el sistema muscoesquelético o los encargados de sostener diferentes órganos, como músculos, grasa, tendones o la pared de los vasos sanguíneos.

Sólo el 1 % de los cánceres son sarcomas y se diagnostica un sarcoma a entre 1 y 10 personas por cada 100.000. Además, la Organización Mundial de la Salud reconoce más de 150 subtipos de sarcomas, por lo que su diagnóstico es dificultoso.

Desde FEDER se unen a esta jornada para dar visibilidad al sarcoma y sus implicaciones con el objetivo de caminar hacia un diagnóstico temprano y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Una acción que se realiza en España de la mano del tejido asociativo.

En este sentido, la Federación ha querido poner de relieve el papel de la Asociación Española de Afectados por Sarcoma (AEAS) así como de la Fundación Mari Paz Jiménez Casado, quienes además de hacer visible este día, trabajan durante el resto del año apoyando a este colectivo.

 

Tipos de sarcoma

El sarcoma de Ewing (un tipo de sarcoma óseo) y los tumores del estroma grastrointestinal o GIST (un tipo específico de sarcoma de partes blandas), son tan peculiares en todos sus aspectos que se consideran aparte.

Los sarcomas de partes blandas pueden aparecer en cualquier parte del organismo. Afectan a músculos, grasa, nervios, vasos sanguíneos y tejido conectivo. Son difíciles de diagnosticar, ya que al inicio pueden pasar desapercibidos, sin manifestarse de forma clara hasta un estado evolucionado y de pronóstico más comprometido. Algunas de las clases más frecuentes son: liposarcomas, rabdomiosarcomas, fibrosarcomas, sarcomas sinoviales, leiomiosarcomas, angiosarcomas, linfagiosarcomas...

Los sarcomas del esqueleto, nacen en el hueso. Existen tres variedades principales: osteosarcomas (derivados del tejido óseo), condrosarcomas (de los cartílagos), y fibrosarcomas (del componente fibroso de los huesos). La mayor parte ocasiona dolor desde una fase precoz de desarrollo, así que cualquier tumoración dolorosa en las proximidades de una articulación, que aparezca en niños o adultos jóvenes comporta una alta sospecha de ser un sarcoma y debería ser estudiado.

Salvo rarísimas excepciones, no son hereditarios. Mayoritariamente, el sarcoma se desarrolla en personas sin factores de riesgo conocidos, por lo que es difícil prevenirlos.

Todos los sarcomas se pueden curar si se los diagnostica a tiempo, siendo el método curativo por excelencia la cirugía. La radioterapia y tratamiento médicos, como quimioterapia o tratamientos modernos de tipo molecular, se pueden emplear para facilitar la operación o para disminuir las probabilidades de recaída.

Fuente: AEAS.

 

Última actualización: 20/09/2018.

 

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