Fuente: Asociación Madrileña Fibrosis Quística. La Fibrosis Quística es una de las enfermedades genéticas graves más frecuentes y se estima una incidencia en nuestro país en torno a uno de cada 5.000 nacimientos, mientras que una de cada 35 personas es portadora sana de la enfermedad. Es una enfermedad crónica de origen genético que afecta a diferentes órganos y, sobre todo, tiene importantes consecuencias en los pulmones, lo que hace a las personas que la padecen más vulnerables frente a infecciones oportunistas ante multitud de microorganismos ambientales, riesgo que se ha visto altamente incrementado con la irrupción de la COVID-19.

En los últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento y tratamiento de la enfermedad, pero a pesar de eso, sigue siendo una patología sin curación. Ante esto, es muy importante mantener una buena adherencia a los tratamientos, que pueden aliviar los síntomas, reducir las complicaciones y mejorar la calidad de vida. Entre ellos, uno de los pilares fundamentales es la fisioterapia respiratoria.

Por ello, la Asociación Madrileña de Fibrosis Quística quiere hacer hincapié en la necesidad de que desde la Administración Pública exista financiación que ayude a cubrir el coste de los servicios de fisioterapia respiratoria desarrollados por la entidad, en especial en este último año en los que, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19, se han suspendido o aplazado las consultas hospitalarias, lo que ha generado que las personas con fQ no hayan tenido acceso a los escasos servicios de fisioterapia de los centros hospitalarios. Es, precisamente ahora, cuando más necesidad tienen los pacientes de que se mantenga el tratamiento a través de la asociación, cuando peligra el servicio debido a la suspensión de la financiación por parte de la Comunidad de Madrid, encargada de distribuir la partida presupuestaria colectada con fines sociosanitarios en modo de subvenciones a partir de la recaudación obtenida del IRPF a tal efecto a través de su Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad.

Fernando Moreno, presidente de la Asociación Madrileña de fQ, señala que si no se financia es difícil, si no imposible, la continuidad del servicio de fisioterapia respiratoria para las personas con Fibrosis Quística: “Sin este tratamiento, la salud de la persona está seriamente comprometida, es fundamental su financiación para impartirlo desde la asociación, ya que, desde los hospitales, aunque existe, no tienen la capacidad ni la continuidad adecuada y más en este momento sanitario, donde las visitas hospitalarias están tan restringidas y este tratamiento en concreto está prácticamente paralizado”.

Por otra parte, la asociación quiere reivindicar que se priorice la vacunación de las personas con fQ como colectivo de especial riesgo frente a la COVID-19, ya que su patología pulmonar los convierte en un grupo especialmente vulnerable y, por su juventud, no están cerca de ser vacunados en los próximos grupos de edad. En concreto, en la Comunidad de Madrid se estima que hay unas 600 personas con fQ, por lo que se podría acelerar su vacunación a través de los centros de salud, de los centros de vacunación habilitados o de las unidades de referencia hospitalarias, donde son tratados por su enfermedad.

En este sentido, Moreno expone: “Inexplicablemente, siendo el tipo de patología que es, no está incluida en los criterios de riesgo actuales y si una persona con fQ contrae la infección por SARS-CoV2, el porcentaje de morbimortalidad es muy grande”.

Última actualización 28/04/2021

 

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